lunes, 14 de septiembre de 2009
jueves, 20 de agosto de 2009
Paseo Intersocial de los hombres basura
¿Somos personas al mando de nuestras vidas? ¿Que es en realidad lo que nos manipula? ¿Qué nos ata y nos exhibe como presos dóciles cual objeto de desecho? Esta intervención a la vía publica del colectivo Extremovacio, busca desenmascarar la rutina simbólica de dominación que ejerce sobre el hombre los aspectos mas crudos de su propia opresion.
domingo, 5 de julio de 2009
PERFIL COMBATIENTE
Extremovacio; es un colectivo cuyo propósito se encuentra situado en el desarrollo de un sistema de expresiones escénicas en los espacios públicos que componen la ciudad.
Entre sus objetivos se manifiesta la búsqueda de un lenguaje de expresión urbana que permita detallar un proceso experimental de composición escénica formal en espacios públicos de la ciudad; así mismo, la integración de operativos que sacudan el imaginario social, provocando nuevas aproximaciones a la toma de conciencia personal.
De este modo, su trabajo consiste en servir como un organismo generador de propuestas alternas mediante el análisis, crítica y reflexión de los temas que componen la realidad de nuestros días
El circuito de operación determinado por el colectivo, contempla el uso organizado de espacios pertenecientes a la geografía urbana en general: calles, carreteras, explanadas, plazas cívicas, cruceros, espacios en abandono, entre otros.
El uso de estos espacios, se concibe mediante el derecho irreducible por encontrar vehículos sensibles de expresión comprendidos en su entorno público y no perteneciente a ningún sistema o institución.
Su composición técnica se encuentra concebida a partir de un proceso de entrenamiento minucioso que aporte conciencia, precisión y significado al uso potencial de la energía bajo el perfil combatiente que sugieren sus componentes.
Extremovacio; es un colectivo con base al propósito de fortalecer la integración de una resistencia sensible ante la deshumanización y el control de conciencias que promueven los grandes imperios de nuestra era
Entre sus objetivos se manifiesta la búsqueda de un lenguaje de expresión urbana que permita detallar un proceso experimental de composición escénica formal en espacios públicos de la ciudad; así mismo, la integración de operativos que sacudan el imaginario social, provocando nuevas aproximaciones a la toma de conciencia personal.
De este modo, su trabajo consiste en servir como un organismo generador de propuestas alternas mediante el análisis, crítica y reflexión de los temas que componen la realidad de nuestros días
El circuito de operación determinado por el colectivo, contempla el uso organizado de espacios pertenecientes a la geografía urbana en general: calles, carreteras, explanadas, plazas cívicas, cruceros, espacios en abandono, entre otros.
El uso de estos espacios, se concibe mediante el derecho irreducible por encontrar vehículos sensibles de expresión comprendidos en su entorno público y no perteneciente a ningún sistema o institución.
Su composición técnica se encuentra concebida a partir de un proceso de entrenamiento minucioso que aporte conciencia, precisión y significado al uso potencial de la energía bajo el perfil combatiente que sugieren sus componentes.
Extremovacio; es un colectivo con base al propósito de fortalecer la integración de una resistencia sensible ante la deshumanización y el control de conciencias que promueven los grandes imperios de nuestra era
EL PRINCIPIO DEL VACIO Pronunciamientos desde el extremovacio
Nosotros, en el extremovacío concebimos al teatro como un manifiesto rebelde de las pasiones humanas. Su debido cause se comprende entonces en la prohibición misma del género, en la penalización constante por el uso del sentido único de lo orgánico en el ejercicio concreto de su verdad.
Queremos construir un teatro que se enfrente a si mismo. Sin el peligro de resultar extinto. Bajo el golpe, estricto de un movimiento armado a través del lenguaje corporal y escrito; simbólico en la medida que opera como ruptura sobre el paisaje inherente al circo urbano. Pugna por entenderse también como un movimiento de lucha social, sin que esto implique necesariamente la adopción de viejos modelos empleados en el llamado teatro político o de protesta. El principal motor del movimiento es la coalición de dos vertientes fundamentales en su ejercicio:
La suma de lenguajes artísticos establecidos mediante un proceso concreto de formación escénica en la toma de los espacios públicos de la ciudad y la suma de consecuentes reales en la alteración del transito vial.
De este modo, Extremo Vacío nace por vida de conseguir un espacio en la comunicación visual, en lo simbólico, en la síntesis de lenguajes que arroja la actividad teatral, pero traicionando los operándos convencionales, que han promovido un estancamiento generacional en los volúmenes de trasgresión que podría provocar la escena.
Nuestro proyecto toma sus componentes en la resistencia para sujetar sus principios básicos en el combate. Pretende ser un movimiento que en la práctica impulse un mayor alcance en sus propósitos y sostenga la creación de otra estructura sensible ante la práctica del teatro contemporáneo.
Queremos construir un teatro que se enfrente a si mismo. Sin el peligro de resultar extinto. Bajo el golpe, estricto de un movimiento armado a través del lenguaje corporal y escrito; simbólico en la medida que opera como ruptura sobre el paisaje inherente al circo urbano. Pugna por entenderse también como un movimiento de lucha social, sin que esto implique necesariamente la adopción de viejos modelos empleados en el llamado teatro político o de protesta. El principal motor del movimiento es la coalición de dos vertientes fundamentales en su ejercicio:
La suma de lenguajes artísticos establecidos mediante un proceso concreto de formación escénica en la toma de los espacios públicos de la ciudad y la suma de consecuentes reales en la alteración del transito vial.
De este modo, Extremo Vacío nace por vida de conseguir un espacio en la comunicación visual, en lo simbólico, en la síntesis de lenguajes que arroja la actividad teatral, pero traicionando los operándos convencionales, que han promovido un estancamiento generacional en los volúmenes de trasgresión que podría provocar la escena.
Nuestro proyecto toma sus componentes en la resistencia para sujetar sus principios básicos en el combate. Pretende ser un movimiento que en la práctica impulse un mayor alcance en sus propósitos y sostenga la creación de otra estructura sensible ante la práctica del teatro contemporáneo.
TEATRO PARA UNA CALLE DEL SER
El teatro que se busca en el Extremo vacío, es el que se encuentra dentro de cada quien, el oculto. El que nace y muere en la mirada, a través del sonido, en la palabra, dentro de la acción inconclusa. El teatro dentro del devenir histórico de la grieta generacional de una esquina, el que se descubre momentáneo e impredecible vuelve a cultivarse. El de la calle única por donde pasa el tren.
Un teatro inadvertido en la mirada del astuto y detonante en la presencia del portador común de la desesperanza. Un teatro que nace de la desesperanza y por esperanza misma se manifiesta. Ahí, donde encontramos los despojos de un nacimiento posible solo a partir de su repentina muerte.
Un primer convenio entre la calle y el teatro seria la vida en ambos espacios del ser, sin que esto determine la aceptación de causas que ambos persiguen. El teatro y la calle se encuentran inesperadamente mas no contienen lenguajes que los aproximen o adapten a un sistema de fusión original, su conexión por lo tanto radica en la contranatura, en la trasgresión de sus principios.
Buscamos un teatro donde las calles interiores de la ciudad puedan encontrar sus volúmenes creativos en el contraste. Buscamos algo que llevamos dentro pero aun desconocido, buscamos el teatro en la calle del ser.
Un teatro inadvertido en la mirada del astuto y detonante en la presencia del portador común de la desesperanza. Un teatro que nace de la desesperanza y por esperanza misma se manifiesta. Ahí, donde encontramos los despojos de un nacimiento posible solo a partir de su repentina muerte.
Un primer convenio entre la calle y el teatro seria la vida en ambos espacios del ser, sin que esto determine la aceptación de causas que ambos persiguen. El teatro y la calle se encuentran inesperadamente mas no contienen lenguajes que los aproximen o adapten a un sistema de fusión original, su conexión por lo tanto radica en la contranatura, en la trasgresión de sus principios.
Buscamos un teatro donde las calles interiores de la ciudad puedan encontrar sus volúmenes creativos en el contraste. Buscamos algo que llevamos dentro pero aun desconocido, buscamos el teatro en la calle del ser.
MISTERIO DEL HOMBRE HERRANTE
Camina, recorre la ciudad y aparece dilatado sin soltar el paso. Nada observa. Camina, presiona los pies sobre el concreto de la calle universal, la vida. El transito, se une al encuentro. Por el pasan de largo los hemisferios de la realidad que compone sin mezclarse en ella. Explora.
El hombre recorre la ciudad sin parar, vueltas completas, una y otra vuelta, recorridos continuos, sin permiso, sin dolor alguno: camino. Sin descanso, caminar deprisa: manzanas, cuadras, esquinas, banqueta, paso del peatón. Caminar sin llegar a ninguna parte jamás. Movimiento silencioso. Preciso despegue sin dejar el suelo.
El hombre camina. Camina todo el día y le da la noche y también camina. De donde viene su camino y a donde esta su destino, no sabemos nadie. Cuanto camino ha recorrido se desdibuja atrás y cuanto camino falta para poder llegar cultiva el paso. La mente es un telescopio que también camina hacia el alcance de un siguiente astro poderoso de luz, mientras bebe, se alimenta y despega.
Hombre encadenado al paso, preso a la marcha, sujeto a la libertad del transito, camina. Caminamos para ser libres. Caminamos desde que la ciudad camina. Caminar es movimiento, nadie avanza cuando camina, camina, solo eso y arde y enciende y recorre. En la insistencia esta la puerta, en el camino están los mundos, los mundos y una sola dirección.
La dirección del camino radica en cada uno de los pasos, no del destino final que permanece incierto. Su poder radica en la sorpresa inmediata que hace continuar la marcha. Somos los que caminan sobre el extremo vacío del hombre que es la ciudad de sus calles abiertas, desconsoladas en la quietud del tiempo...
El hombre recorre la ciudad sin parar, vueltas completas, una y otra vuelta, recorridos continuos, sin permiso, sin dolor alguno: camino. Sin descanso, caminar deprisa: manzanas, cuadras, esquinas, banqueta, paso del peatón. Caminar sin llegar a ninguna parte jamás. Movimiento silencioso. Preciso despegue sin dejar el suelo.
El hombre camina. Camina todo el día y le da la noche y también camina. De donde viene su camino y a donde esta su destino, no sabemos nadie. Cuanto camino ha recorrido se desdibuja atrás y cuanto camino falta para poder llegar cultiva el paso. La mente es un telescopio que también camina hacia el alcance de un siguiente astro poderoso de luz, mientras bebe, se alimenta y despega.
Hombre encadenado al paso, preso a la marcha, sujeto a la libertad del transito, camina. Caminamos para ser libres. Caminamos desde que la ciudad camina. Caminar es movimiento, nadie avanza cuando camina, camina, solo eso y arde y enciende y recorre. En la insistencia esta la puerta, en el camino están los mundos, los mundos y una sola dirección.
La dirección del camino radica en cada uno de los pasos, no del destino final que permanece incierto. Su poder radica en la sorpresa inmediata que hace continuar la marcha. Somos los que caminan sobre el extremo vacío del hombre que es la ciudad de sus calles abiertas, desconsoladas en la quietud del tiempo...
REDENCION DEL CAOS
Nuestra redención esta en la sombra que permanece inconclusa sobre el muro de contención en las ciudades. Nuestra identidad se resume en un parlamento breve de extensión subversiva, de natural esencia contranatural.
El paradero de este proyecto objeta la necesidad interrumpida por el desconsuelo, concreta en la orilla la premonición de un estallido pendiente. Su vacío extremo responde al carácter sublime de una lucha dispersa. Somos pobladores del escenario único de la emoción y la emoción predica, las emociones no tienen tiempo, por lo tanto carecen de vigencia o contemporaneidad.
Las emociones se mantienen bajo la influencia generacional del teatro que hoy responde al olvido. Se paraliza agudo como un contenedor de pasiones resguardadas por la sujeción. Se potencia y erige su poderío en la resistencia. Resistencia que detonara la colectividad de un movimiento en espera engrandecida de su estallido: El extremo es la convención de nuestros polos opuestos. El vacío es la grandeza inimaginable de la revancha tramada palmo a palmo contra el olvido, no por la victoria del aplauso furtivo, por la vida del teatro en las calles de un continente.
El paradero de este proyecto objeta la necesidad interrumpida por el desconsuelo, concreta en la orilla la premonición de un estallido pendiente. Su vacío extremo responde al carácter sublime de una lucha dispersa. Somos pobladores del escenario único de la emoción y la emoción predica, las emociones no tienen tiempo, por lo tanto carecen de vigencia o contemporaneidad.
Las emociones se mantienen bajo la influencia generacional del teatro que hoy responde al olvido. Se paraliza agudo como un contenedor de pasiones resguardadas por la sujeción. Se potencia y erige su poderío en la resistencia. Resistencia que detonara la colectividad de un movimiento en espera engrandecida de su estallido: El extremo es la convención de nuestros polos opuestos. El vacío es la grandeza inimaginable de la revancha tramada palmo a palmo contra el olvido, no por la victoria del aplauso furtivo, por la vida del teatro en las calles de un continente.
viernes, 1 de mayo de 2009
IDENTIDAD
Es tarde; y en las ciudades de esta región del país, se abren las puertas dejando pasar la sombra callada de la tentación. Nos bañamos entre algunas sombras que tentaron el manifiesto de una escena propia, hecha con los puños y el importe total que cobra cierta pasión renovada; El espacio es poco. Lo habitan pocos y apenas y se reserva un sitio para tener un poco de agua y luz que ofrecer a nuestro teatro cuando llega con dos balas en el pecho y le abrimos la puerta. Este es Tamaulipas, climatizado con los nuevos aires de muerte que recorren las calles y la gente oscura, reclamando su ciudad, sin poder decirlo. Estas son sus ciudades, presas también de la monotonía y el pavor de encontrarnos vivos, ofertando sus escenarios, malintencionadas, retando a enfrentar su violencia inusitada. Llevándonos del cuello a recorrer las calles extremo vacías de un teatro que intenta florecer en el asfalto. Un teatro malherido también en vísperas de continuar su guerra contra el olvido... Este, es un colectivo fundado en la ideologia de un teatro de guerrilla, combatiente y lejano a los perfiles dominantes de la cultura oficial. Concebido como operativo teatral urbano, Extremovacio realiza un trabajo de integracion basado en la disciplina, la conciencia corporal, la estrategia y el sentido estetico de una propuesta escenica radicada en los contenidos sociales objetos de reflexion actual. INVASION
Rebelión de las sillas, es un operativo que representa la primera invasión del colectivo en la vía pública de la ciudad. Integrado por acciones en torno a una silla que son ejecutadas por una sociedad de hombres protegidos con mascaras anti gas de verdaderas epidemias sociales como la perdida de identidad. Basado en textos de Julio Cortazar, Juan Gelman, Octavio Paz, Cesar Vallejo, Jaime Sabines, Jose Martì y Efraín Huerta, Rebelión de las sillas tiene como terreno de acción los cruceros mas transitados en las avenidas centrales del organismo de ausencias que representa la ciudad, poniendo de pie el manifiesto de un teatro abanderado de la rebelión poética de la palabra ante la violencia propagada de la desesperanza.
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